26 de diciembre de 2006

Héroes anónimos




Estos últimos días estoy reflexionando sobre la capacidad del ser humano de sobrellevar y soportar las tribulaciones que le pueden acaecer
En principio, pensamos que no podríamos ser capaces de soportar tantas desgracias que oímos y que ocurren a nuestro alrededor a diario, alguien te cuenta algo o tal vez lo veas en televisión; da igual, porque están ahí en cualquier parte, pasando inadvertidos.

Siempre pensamos con cuanto dolor la vida desata su ira contra algunos, y que en el hipotético caso de que nos ocurriera a nosotros, reconocemos no poder cargar con ese peso.
Sin embargo, simplemente hay que hacer un poco de memoria y, seguramente, todos recordaremos la historia de alguna persona que nos ha dejado sin palabras...

Personas, iguales que nosotros, de carne y hueso, cercanas o lejanas, que a pesar de todo su posible infortunio son luchadoras incansables, con una fortaleza inexpugnable, y capaces de seguir sonriéndole a la serenidad cada día...Y seguimos pensando - yo no podría con eso.

Cada vez que encuentro en mi vida una persona así, de manera anónima, pasando inadvertida entre todos, me siento inmensamente pequeña a su lado.
Como un David minúsculo abrazado por un Goliat enorme.

Porque son grandes, muy grandes estas personas...
Pocos saben sus circunstancias, pocos pueden reconocer su heroicidad vitalista, su lucha para sobrevivir, y algunos lo reconocerán ya demasiado tarde.

No logran premios, no ganan concursos, no salen en televisión ni en prensa, nadie les pide autógrafos, ni tienen monumentos erigidos.
Sus méritos exclusivos consisten en ser inmensamente fuertes y valientes con las contrariedades que la vida les dejó al repartir su caprichoso cargamento.
Poseen un don que aún no sé de dónde proviene...

Hoy quiero dejar constancia de toda la admiración que en mí provocan, porque sólo ellos saben lo que es crecerse frente al mayor enemigo: la desesperación.

4 comentarios:

sofia dijo...

qué bonito post Isabel :) .. siempre me llamó la atención el instinto de supervivencia de todo animal....y continuas mutaciones.
Hace poco en otro post dedicado a Emily Dickinson había un verso.. "la fuerza no es si no dolor amarrado con disciplina" me impactó, me sentía treméndamente reflejada, asi siento yo la fuerza. Algó asi quería explicar George Lucas en la "Guerra de las Galaxias", me parece...
me uno a la dedicatoria.
Besos

Candela dijo...

La vida, ese camino que recorremos, siempre te pone a prueba; una veces como a las demás personas, otras superando tus fuerzas, tu fortaleza.
Pero esta vida siempre te da salidas, siempre te da soluciones, aunque los demás no lo entiendan, o se hubiera elegido otra salida.
Estamos hechos de duro acero, solo que no lo sabemos.
Con cariño

el buho rojo dijo...

Recuerdo un dicho o un refrán, que más o menos decía: "Que Dios no nos dé todo lo que podamos soportar".

Quiero pensar que si hay gente que da la vida por aquellos a quienes ama, podrá con mayor facilidad, dar parte de su tiempo y de su trabajo...

A pesar de ello, es duro, complicado y dificil, y su vida, deja de ser "normal", e incluso la de aquellos que están a su alrededor...

Anónimos héroes que pasan desapercibidos a nuestro lado y que como bien dices, son grandes... realmente grandes... más de lo que muchos imaginamos..

Un saludo

Isabel dijo...

Creo que todos podríamos ver un poco de "estos héroes" en los demás...,porque, en verdad,nadie sabe por lo que está pasando el que se cruza con nosotros...
Deberíamos tenerlo presente,lo mismo no nos alteraríamos tanto...
Gracias a todos por hacer este blog mucho más interesante...
¡Feliz año 2007!