11 de enero de 2007

En blanco


No me da miedo una página en blanco,es como un Big Bang que me motiva; como la tabla rasa del conocimiento, allí donde vamos depositando nuestras pequeñas aportaciones por causa del saber y la inteligencia.

La historia es simple: uno más uno es uno, dos más dos son cuatro, cuatro son los jinetes del Apocalipsis, que es el último libro de la Biblia, que dicen es la palabra de Dios.

Dios es amor, amor es mirar en la misma dirección pero equivocarse de número. Un número somos todos en nuestro trabajo, el trabajo es salud, que es lo que le falta a los enfermos, que son los que enriquecen a las compañías farmacéuticas, que son las que fabrican las aspirinas, ésas que quitan el sempiterno nocturno dolor de cabeza, que es donde habita nuestro supuesto saber.

Tanto saber nos ocupa un lugar y el lugar es tan pequeño como un cerebro, que es uno de los centros nerviosos constitutivos del encéfalo, que es lo que algunos parecen tener bastante plano,el plano que es, a su vez, una porción de espacio, que es el vacío del Universo, que es también ese continuo espacio-tiempo en el que vivimos para nuevamente volver al principio,nuestro Big Bang...

Al principio nuestra página estaba en blanco, pero,como ves, siempre podemos elegir completarla con conocimientos, palabras y significado...
Todo, menos dejarla en blanco.

2 comentarios:

Candela dijo...

Pero muchas veces da miedo (el blanco); miedo el no saber plasmar las ideas, miedo de no saber explicarse, ya sebes, el miedo que agarrota.

Con cariño

el buho rojo dijo...

Hmmm una prueba de fuego... excelente tema.

De la nada, has hecho un todo.

Creo que Sofía tiene razón, es miedo muchas veces a... lo que sea...

Estamos vivos, y por lo tanto, solemos pensar siempre, aunque sean tonterias (yo, al menos, demasiadas) y esos mismos pensamientos, pueden quedar escritos... mientras vivamos, o mejor, mientras nos sintamos vivos, podremos tener sensaciones y esas, siempre pueden quedar escritas...