27 de marzo de 2007

Por el País de Nunca Sabrás...

Un buen día necesité contarme una absurda parábola para poder entender este loco mundo.
Decidí crear mi propia utopía para poder sobrellevarlo y entonces, repentinamente, me encontré frente a una altísima escalera que debía subir si pretendía comprender alguna vez todo esto,si deseaba respuestas...

Cuanto más subía, más lejos sentía todo; menos alcanzaba mi vista sobre lo que estaba sucediendo allí abajo…
Las nubes sobre mi cabeza me hacían olvidar cuál era la intención con la que estaba subiendo…
Me faltaban las fuerzas…
Empezaron mis dudas; no sabía nada, no recordaba nada…
Tuve miedo.
Al final, comencé a bajar; sin saber si lo que hacía era lo correcto o no.
Entre la duda y mi confusión me senté sobre uno de los muchos peldaños que veía si miraba hacia arriba y hacia abajo.
Así permanecí mucho tiempo, en medio de mi incertidumbre; parada, cansada de subir, de bajar, de no llegar a ninguna parte…

Sentada en medio de mi ignorancia, sin saber qué hacer ni cómo continuar…
Tuve que mentirme para convencerme de que estaba haciendo lo adecuado; no querer saber era lo mejor, mejor no avanzar…

Cuando llegué al final de mi descenso, ya estaba totalmente convencida de que durante toda mi vida siempre había actuado de la forma más adecuada…

Jamás llegué a descubrir que lo único que había logrado era creerme, sin más, mis propios cuentos

15 comentarios:

Itoitz dijo...

Yo sé muy pocas cosas, es verdad. Pero me han dormido con todos los cuentos... Y sé todos los cuentos...
Está bien imaginar y crearse cuentos, es sano. no haces daño a nadie.
Un abrazo.

El búho rojo dijo...

Es mucho peor creer en los cuentos ajenos, ¿no crees???

Un beso

Race Point dijo...

Isabel,
la vida parece ser una escalera en espiral, y en el centro de esa espiral ... el depositario de todos esos cuentos que nos inventamos y reinventamos en cada peldaño.

Hermosas reflexiones que nos regalas cada vez.

un abrazo.
Anna.

LlunA dijo...

Supongo que todos, de una manera u otra creamos nuestros propios cuentos para vivir, para alejarnos de todo aquello que duele, que no nos gusta, que nos molesta....

JuanMa dijo...

Supongo que será un momento bajo. No creo que seas de las que se engañan con sus propios cuentos.

Subas o bajes, abre los ojos, Amiga.

Un beso muy fuerte.

Isabel dijo...

Alberto,desde luego los cuentos tienen su función;el problema es pensar que todo en la vida es como los cuentos...
Un día se acaba descubriendo la realidad...Un abrazo.

Pablo,a veces he creído en la cuentos ajenos,tal vez porque soy demasiado crédula...Pero lamento descubrirlo muchísimo...Un besote.

Anna,la vida nos puede resultar cualquier cosa,nos puede parecer de muchos colores o en blanco y negro...;pero consiste en saber aprender lo suficiente para disfrutarla...Un beso.

Lluna,si me vale la comparación,todos somos unos cuentistas...Eres libre de contarlos o de creerlos;pero nadie se queda sin su historia...Besotes.

Juanma;si,claro que sí;también he tenido ocasiones en las que era mejor creer en cuentos que en la cruda realidad;mecanismos defensivos,amigo...
¿Y quién no los tiene?Cada uno supera los inconvenientes como puede...
Pero bueno,hay dias grises también,lo reconozco...
Un abrazo y que sigas con ánimos eh...

Athos dijo...

Bueno, lo importante es que el cuento tenga un bonito final felíz.
Besos

Ula dijo...

Tenemos que vencer nuestros miedos, eso es lo adecuado, y después...soñar
Un besito

Gasper dijo...

Muchas veces andamos por la vida como si estuviéramos mareados.
Yo pienso que es por culpa de este mundo giratorio.

Muy lindo escrito Isa, te mando un beso grande

Isabel dijo...

Athos,eso sería lo mejor;pero teniendo los pies sobre la tierra...,rara vez ocurren los finales felices...
Lo cual no quiere decir que dejemos de intentarlo...
Un abrazo y muchas gracias por tu comentario.

Ula,¿quién teme al lobo feroz...?En los cuentos nadie...,pero la vida real es otra cosa,claro.
Pero estoy de acuerdo contigo,lo ideal es poder vencer nuestros miedos...
Un beso puede que nos haga soñar a todos... :-)
Gracias....

Gasper,no sé ,no sé...;nuestra desorientación tal vez sea debida a tantas vueltas como debemos dar para solucionar todo lo que nos trae de cabeza cada día,que no es poco...
Un besote ,espero que de ida y vuelta... ;-)
Gracias y buen día.

nadaquedemostrar dijo...

...cuantás veces nos contamos (y nos creemos) nuestros cuentos?

Lo que no es tan normal es que seamos conscientes de nuestros sutiles engaños.
Y eso, es una forma de inteligencia.

Certero y sincero escrito.

elpoetadelascolinassolitarias dijo...

.. hay cuentos que nos contamos que nos sirven para tapar la realidad que sufrimos y que nos hace daño o no queremos, o podemos, admitir.. hay que ser valientes para no contárnoslos..
..y hay otros cuentos que sencillamente son preciosos y estupendos de escuchar o de contar..
.. besos de cuento (de los segundos) Isabel..

Candela dijo...

No existen finales felices, ni principes azules, ni atajos, ni bosques encantados...

Cuando lo descubres duele.

Un beso

Lorena dijo...

Sí hay parte de cuento en la vida. Hay magia, hay belleza, hay bondad, hay buenos sentimientos...y la otra cara, lo oscuro, lo gris, lo triste y lo malo...tenemos que soñar, creer en nuestra utopía, volar, subir la escalera, peldaño a peldaño. Tenemos que confiar en la fuerza de nuestros anhelos...y que no nos venza el miedo repentino, o las dudas. Todos tenemos incertidumbre en un punto concreto...pero hay es mejor detenerse, y pensar...o como decía Revólver: Es mejor caminar, que pararse y ponerse a temblar...
Muchos besazos, preciosa!

elangeldelasmilvioletas dijo...

cree en los tuyos y en los cuentos con moraleja, Son los mejores.
Besos.