7 de marzo de 2007

Reflejos de realidad

Hace años necesitaba creer en algo, algo que reforzara mi personalidad y me aportara confianza.
Sin embargo, ahora, me doy cuenta que durante los años que llevo vividos, en realidad, el número de cosas en las que me permito creer cada vez son menos.



En algunas ocasiones, hace algún tiempo ya, me sorprendía leyendo en diferentes medios escritos algún articulo o entrevista realizada a diferentes personalidades del mundo cultural o social; en ellos descubría que casi todos estaban un poco de vuelta de casi todo y que sus intereses eran cada vez más selectivos.

Ahora, al cabo de los años, voy encontrándome cada día más similitud con su manera de pensar frente a la vida y su sentido.

Poco a poco me voy sintiendo más descreída respecto a esas ideas relativamente optimistas de las que hace años gozaba; unos ideales se han quedado en el camino, mientras que afortunadamente algunos otros, no sólo no han perecido, sino que siguen aún alentando mi vida.

Es evidente que el tiempo no es el culpable de nuestro cambio solamente, sino que somos nosotros mismos los que vamos eligiendo qué camino queremos recorrer y todo lo que eso conlleva.

A veces supone aligerar un poco ese equipaje que nos pesa tanto, eliminar todo lo superfluo que nos sobra y que nos resulta, después de todo, inútil para nuestro largo viaje.

A día de hoy, creo que todo este cambio del que estoy siendo consciente, no significa una merma en mis ilusiones, sino que la madurez siempre llega cargada con nuevas expectativas más reales y meditadas.

En medio de esta madurez que estoy viviendo es cuando, por fin, soy capaz de poder sentirme en las nubes sin tener que levantar los pies de la tierra.
Tal vez porque, en verdad, las cosas en las que ahora creo son sencillamente reales.

13 comentarios:

LlunA dijo...

El tiempo no nos cambia, nosotros evolucionamos gracias a ese tiempo...cambian sí, tal vez los sueños, las ilusiones...cambia el propio tiempo...
Supongo que yo aún sueño demasiado....o me queda demasiado camino para llegar a esa madurez de la que hablas, aunque la entiendo.

Itoitz dijo...

El horizonte está en los ojos y no en la realidad.

El búho rojo dijo...

Supongo que a todos nos cuesta aceptar que durante años hemos cargado con un equipaje que, en parte, es inútil... la vida es así... como emprender un viaje en el que no sabemos que vamos a necesitar y acaparamos todo lo que podemos "por si acaso"... y un día, descubres que mucho de todo eso es inútil... y supongo que es entonces cuando valoras y aprecias lo que queda... ¿madurez??? es posible que ese sea el nombre... pero en cualquier caso, lo importante es que la vida te lleve por el camino de felicidad...

Que así sea...

JuanMa dijo...

Yo creo que lo realmente importante no es en qué se cree o cuántas cosas nos interesan. Lo importante es que siga habiendo algo que nos ilusione y nos interese.
Mientras brille esa chispa, seguirá habiendo luz.
Un beso, Isabel.

Isabel dijo...

Lluna:espero que sigas no sólo soñando,sino logrando sueños...
Realizarlos es importante.Así que a por ellos...
Un besote.:-)

Alberto:¿Sabes?Tal vez es que yo ya no me obsesiono con llegar al horizonte; con poder dar el siguiente paso me conformo;metas cortas y cercanas,paso a paso,día a día... Un beso.

Pablo: a mí no me cuesta reconocer que todo lo caminado ha sido necesario para llegar hasta donde ahora estoy;lo he hecho con el gusto y la necesidad de aprender,de disfrutar,de lograr...
Ahora me siento en medio de un camino que miro con mucha más calma y un ritmo distinto en mis pasos...No sé lo que queda aún,pero intentaré sentirme como hasta ahora, mientras sigo adelante... ;-)
Sea como sea, siempre de frente...Besos.


Juanma: si no sentimos esa luz en nuestro interior la vida es muy ,muy triste...
Sea a la edad que sea,amigo...
No la pierdas nunca ;-)Abrazos.

Race Point dijo...

Tanto que nos cuesta aprender a eliminar lo superfluo!
Tus palabras son muy ciertas y que bien que las expresas.

Te auguro lo mejor.

Isabel dijo...

Race point: Es evidente que nos cuesta distinguir qué es lo que nos está sobrando,sin embargo, una vez que lo reconocemos es fácil empezar a dejar cosas atrás sin afectarnos demasiado.
Gracias por tus palabras.Te deseo lo mejor también.:-)

Juan Cosaco dijo...

Yo soy muy raro, cada vez tengo más ideales y más cosas por las que luchar!

Isabel dijo...

Juan:Sí,ya me dí cuenta...;pero...¿seguro que puedes con todo?
Eres un torbellino de aspiraciones,ojalá consigas todo lo que te propongas...
Salud,amigo y fuerza para el trayecto...:-)

elpoetadelascolinassolitarias dijo...

.. "en las nubes sin tener que levantar los pies de la tierra".. es también algo que estoy descubriendo en las personas grandes.. tienen los pies bien asentados en la tierra, pero su cabeza es capaz de asomarse entre las nubes.. su visión es más general, ámplia, feliz y libre..
.. un beso amiga Isabel..

Isabel dijo...

Thoti,cuántas personas así,tal y cómo las describes sé que están entre nosotros;siempre las busco porque son muy especiales...
Un gran abrazo,amigo, y que pases un buen día... :-)

nadaquedemostrar dijo...

...has logrado hacerme llegar una serenidad hermosa

Isabel dijo...

nada que demostar: creo que tal vez sea porque tú ya las tenías de antes en tu interior... :-)
Feliz fin de semana,amiga...
Disfruta...