23 de enero de 2008

Benditos pájaros

Ya desde niña me decían que tenía demasiados pájaros en la cabeza, aunque confieso que yo nunca los escuché cantar.
Sí he sentido una continua y agradable sensación, como si algo aletease dentro de ella; eso a veces me abruma y otras, sin embargo, me eleva el pensamiento.

Esta cabecita mía casi nunca está en silencio, creo que va, de nube en nube, volando sin desfallecer; le gusta el aleteo de la imaginación, el largo vuelo de fondo de la reflexión, el mariposeo del ingenio…
No sé si tendré aves anidando en mi cabeza, pero cierto es, desde luego,que nunca está callada ni vacía;prefiero su ruidosa presencia antes que el abismal silencio del olvido.

Me da miedo pensar que pudiera despertar algún día y sentirla hueca, de repente.
Me gusta sentirla viva, así tal cual es; con sus inquietas bandadas, esas incesantes ideas que emigran de polo a polo a lo largo y ancho de mi cabeza.

Me gustaría poder tener la certeza de que nunca van a perder su orientación ni su tendencia natural al vuelo.
Me da miedo pensar que un día cualquiera,con el paso del tiempo, mis pájaros puedan olvidar donde tienen el nido…


13 comentarios:

josé dijo...

Claro que sería "fulero", como decimos aquí,pensar nada más en un día sin palabras, o qué fuera el resto de la vida sin frases tontamente urdidas, o ampliamente reflexionadas, esa formas que buscamos a veces desesperadamente para alimentar el alma, no?. José de corazón urbano.

El Secretario dijo...

Hola Isabel.

Pájaros en la cabeza...

Hace unos días puse una entrada hablando de lo que a mí me gustaba dibujar pájaros.

Nuestra común amiga e hilo de enlace, Mandarina, también colocó una entrada sobre unas avecillas.

Y ahora, llego acá y...

¿Azar, casualidad, conexiones...?

Me gusta fantasear sobre eso...

Abrazo volatinero.

Isabel dijo...

José,eres bienvenido a mi expositor de ideas,palabras y sentimientos que dejo al aire,para que personas ,como tú, los complementen.Un primer abrazo,pero no el último,espero.:-)

Secretario,pues es cierto,llevas razón...
Quizás sea el deseo de volar que, dicen, tiene el hombre siempre en su subconsciente.
Uno más, de tantos como tenemos,digo yo...
De todas formas es un bello pensamiento común,¿no crees?
Me alegra hallarte por aquí de nuevo, vecino.;-)Un besote.

El búho rojo dijo...

No creo que nunca ningún pájaro desee abandonar su nido cuando lo haga en esa cabeza.... y te lo digo yo, que se supone (sólo se supone) que algo de aves debo entender... ¿o no???

Un beso

ROSA dijo...

Yo desearía que encontraras un paréntesis de silencio donde surgiera la absoluta realidad de tu ser esencial y escucharas lo que ocurre fuera de tu cabeza.

Realmente has afinado en la descripción del mundo interior;es lírica.
Un besazo hermanita.

Isabel dijo...

Ay,Buho,tú sí que entiendes de aves.Pero no lo digas demasiado alto,no sean que mis pajarillos decidan mudarse a tu cabeza por el hecho de que entiendes mejor su idioma...
:-))Un besote y gracias aladas.

Enmascarado dijo...

Tus palabras son las semillas con las que alimentas a tus pájaros, así que no temas..volverán siempre al nido.

si en algún momento no los notas, es posible que estén esperando alcanzar esa corriente de aire que les lleve más rápido, más alto...y entonces revolotearan felices de nuevo.

Besos

Le Mosquito dijo...

Me da miedo pensar que un día cualquiera,con el paso del tiempo, mis pájaros puedan olvidar donde tienen el nido…

Antes de llegar a esta frase final, -y que me parece principal- pensaba en comentarte sobre la idea que de ella he interpretado, pero tu frase ya comenta mi inquietud.
Tengo tantos pájaros en la cabeza, Isabel, que esta se me ha quedado pequeña, y el pio pio me ha llegado a cansar. Ya casi no puedo distinguir cuando mis ruiseñores me alegran el día o me despiertan, molestos, en la noche.
Como hay pájaros preciosos, pero también de cuidado, de mal agüero, de rompe y rasga... mejor decirle a cada uno cual es su nido; mejor dejarles clarito que uno les presta su cabeza para que aniden, y que por ello, también deberían saber cuándo cantar, coñe, que no toda la vida es soleada.
Un abrazo.

Jause dijo...

Volverán las oscuras golondrinas, siempre vuelven, una vez que hacen un nido ya no olvidan, el problema es que migren a lugares mas calidos, por lo que lo mejor será siempre tener la cabeza bien activa, para que los pájaros no muden. Me ha gustado mucho tu blog, sigue escribiendo y que tus pájaros te sigan cantando armoniosas canciones.

Mandarina azul dijo...

Isabel, mis pájaros son tantos, y tan variados, que me pregunto si en realidad lo que tengo es una cabeza.
Pero sí, es una cabeza, nido de pájaros pero cabeza al fin y al cabo.
Yo creo que tenemos mucha suerte, Isabel. Mucho mejor así que tener por cabeza una jaula de grillos, ¿no te parece?

Y no tengas miedo; los pájaros son muy listos y nada olvidadizos.

¡Un beso! :)

Nobska dijo...

aquellas aves que nunca han tenido la valentia para aventurarse a salir lejos de su nido, son las que podrian algun dia extraviarse. Y este no es tu caso Isabel.
Te dejo mi abrazo y levantemos el vuelo.

thoti dijo...

.. tu practicas mucho así que no creo que te quedes nunca sin ideas.. disfruta de lo que tienes.. y no temas a algo que seguramente nunca sucederá..
.. te mando besos directamente a tu nido.. ;-)

La interrogación dijo...

Pues yo también vengo a través de la ventana a visitarte. Te traigo un poco de miel, por aquello de la dulzura y me encuentro con un nido de pájaros, jaajaa

Un besote