7 de junio de 2008

Contra - tiempo

Yo voy a mi paso, pero el tiempo siempre me empuja; incluso a veces me hace caer, aunque reconozco que también ayuda a levantarme.

Esta es una batalla constante entre él y yo; él se empeña en aligerar mi paso y yo siempre digo que mis pasos, sean los que sean, los caminaré a mi manera,aunque tenga que correr.
A veces olvido que va constantemente a mi lado, porque se vuelve silencioso y me da un respiro; en cambio, otras, me atormenta y me acosa, filtrándose por mis oídos, susurrándome que el camino hay que saber aprovecharlo porque, en cualquier momento, se puede terminar.
Siempre discutimos por esa razón; él tiene prisa y yo no.
En realidad no sé por qué la tiene, cuando el tiempo siempre tiene tiempo para todo.

Intento continuar con mi ritmo, pero cuando no le escucho se hace oír con rebeldía.
Es un impertinente que va diciéndome a cada momento que le recuerde…
Cuando suena el reloj de la torre, cuando el sol se esconde, cuando me miro ante el espejo, cuando olvido las cosas, cuando no me olvido…

Esta es una eterna batalla entre él y yo; no quiero pensar, aunque lo sé, que él siempre lucha con ventaja y que yo sólo puedo defenderme.
Cuando yo me levanto ya está él en pie, cuando me acuesto, él se mantiene alerta; mientras vivo me persigue, cuando lo olvido me recuerda que sigue ahí, al acecho.

Acosador y descarado tiempo, que nunca perdonas ni un segundo.
Llevas la cuenta de cada paso que doy; sin embargo, quiero que sepas que aunque no pueda detenerte, aún soy capaz de olvidarte.

Imagen: Lugubrum



Sossego - Rodrigo Leao

12 comentarios:

Camille Stein dijo...

me ha parecido una maravilla, Isabel...

no creo que haya nada mejor para mi tiempo que consumirlo en leerte

enhorabuena por este texto :)

un beso

amor dijo...

el olvido es un buen remedio

amor

memoria dijo...

"Acosador y descarado tiempo, que nunca perdonas ni un segundo." Cuántas veces no nos habremos sentido así, acosadas por el tiempo, sintiendo precisamente eso, que no perdona ni un segundo. Me gusta vivir sin reloj. Aún así, noto que el tiempo me persigue.

Buen fin de semana, Isabel. Y gracias por tu tiempo.

Un beso.

thoti dijo...

.. tiene que ser una pasada poder vivir sin tiempo.. ¿como algunas veces en vacaciones?.. :-)

.. besos atemporales para ti, amiga..

Cecilia Alameda dijo...

Maldito tiempo que nos acosa de tal manera que acaba por imponer sus normas sobre nosotros.

Ligia dijo...

El tiempo nos sigue y nos persigue. Y cuando tenemos conciencia de él, quizá sea demasiado tarde. Por eso es mejor olvidarnos como dices tú, y vivir el hoy.

El Secretario dijo...

Hola Isabel.

Magnífico texto-reflexión-proso-poética..

Ya ves: yo intento engañar al tiempo inventando, combinando palabras, jugando con ellas, jugando con (casi) todo; escondiendo los relojes; desdramatizando la muerte; sonriendo; jugando con mis hijos...

(A veces lo consigo...)

: D


Abrazo atemporal.

El búho rojo dijo...

Cronos es un dios tenaz y perseverante, sabedor de su victoria... pero siempre nos protegemos con instantes de eternidad...

Un beso

Enredada dijo...

El tiempo, ese tirano,
hoy reflexioné todo el día sobre esto... y mirá! te encuentro!
besos

almena dijo...

¡Cómo me ha gustado tu texto, Isabel!! Es a la vez profundo y hermoso.
Mucho.
Y tan real que todos podemos hacerlo nuestro.

:)

Besos!

Emig dijo...

Intento ver el tiempo sin sentirme perseguido por él. Tampoco lo persigo yo. A veces me pregunto si hay algo tras él. Como que tiempo es la máscara de algo, que sigo intentado que sea la creatividad y la posibilidad que encierra cada instante.
Un placer leerte. Gracias

Nobska dijo...

Isabel, hay una cosa a la que si le tengo que agradecer al tiempo: su encanto para dulcificar algunos de mis recuerdos y pasadas vivencias. Por los demas, esta atado a mi como unas esposas sobre mi muñeca.
Besos.