9 de octubre de 2008

Querida normalidad

No debemos pensar en la cotidianidad como si se tratara de algo que nos fuera a suceder cada día durante toda nuestra vida.
Cometemos el error de pensar que nuestra rutina continuará, sin mayores problemas, al día siguiente; pero, en cambio,la vida puede dar un vuelco de ciento ochenta grados y situarnos entre la espada y la pared.

Entonces, es cuando nos sorprendemos pensando - ¡qué bien estaba yo antes de todo esto…¡–

Esos días que, con anterioridad, nos parecían aburridos, cansinos o demasiado normales,ahora incluso nos empiezan a parecer casi perfectos; eran el síntoma de que, tal y como transcurrían las cosas, todo iba bien.

No es bueno, por lo tanto, quejarse por la vida que tenemos, porque siempre puede empeorar…
La vida, tan incierta como la sabemos, nos ejercita con maestría en el arte de la improvisación, nos activa el "músculo” de la reacción y nos otorga un meritorio doctorado "Cum laude” en adaptación y paciencia.

Por eso, a veces, prefiero que los días transcurran lineales, continuos y repetidos, si es preciso; porque ciertamente no siempre estamos en condiciones de experimentar emociones fuertes.

Simplemente estoy intentando describir esa reconfortante sensación que se experimenta cuando, tras algún inesperado acontecimiento que nos deja desbordados y fuera de nuestra cómoda rutina, volvemos a recobrar la paz de la normalidad, una vez pasada la tormenta;cuando por fin dejamos atrás la vulnerabilidad que hemos sentido mientras la vida nos situaba en la cuerda floja.

Es la satisfacción de saber que las aguas vuelven a su cauce mientras nos reencontramos otra vez con nuestra "maravillosa" normalidad.

Es, entonces, cuando con conocimiento de causa y sensatez pensamos
-¡qué bueno es volver a encontrarnos con lo cotidiano!-

Imagen: followyrheartxx


7 comentarios:

El búho rojo dijo...

Entiendo perfectamente a lo que te refieres, y comparto contigo que es una grata sensación el retomar la tranquilidad de una ya conocida rutina en lugar de perdernos entre dudas y acontecimientos qque, muchas veces, no podemos controlar por mucho que lo intentemos.

Pero por otro lado... siempre hay que mirar hacia adelante y seguir avanzando en la vida... pasito a pasito...

Un beso

Ligia dijo...

Los seres humanos somos un poco difíciles de entender. A veces nos cansamos de las rutinas de nuestra vida, y otras, deseamos seguir tal como estamos por temor a lo desconocido a veces o por haber pasado peores momentos de los que vivimos cada día. Abrazos

Isabel dijo...

Pablo,cierto es que hay que seguir adelante,aunque a veces un descanso después de algunas tensiones nos viene de lujo y es muy reponedor; para así poder seguir el camino.Un feliz fin de semana,amigo.

Ligia,yo me conformo con llegar a entenderme yo misma,con eso ya me daría por satisfecha;pretender entender a los demás es un reto desde luego para mí,pero conseguirlo es un fracaso a menudo.Pero es importante ponerle ganas y voluntad,¿verdad?Un beso,amiga.

Cecilia Alameda Sol dijo...

Después de un periodo de malestares, de dolores, de enfermedad, recuperas la rutina y la valoras, aunque antes estuvieras harta del no suceder nada en que te hallabas inmersa.

Emig dijo...

Para mí muy cierto es lo que dices, consciente a la vez de que los cambios naturales son progreso en nuestro andar. Los demás, quizás son meras propuestas que se gestan desde nuestra mente o emoción invitándonos a salir de esa tranquilidad que a veces vivimos como encierro. Entonces, entiendo la tranquilidad que mencionas como orden natural de las cosas. Curiosamente un orden que vivimos desde la fricción muchas veces...

Eres muy observadora de todo, estoy convencido de ello. Además, admiro la forma que tienes de describir lo que no vemos pero nos afecta cuando lo sentimos.

Un placer siempre, Isabel.

Azuquita dijo...

Isabel, te entiendo perfectamente, yo ahora me encuentro en un momento de intranquilidad emocional y pienso muchisimas más veces de las que debian ¡que bien estaba yo antes de todo esto...!. Espero recuperar la tranquilidad con o sin normalidad, porque no sé si una cosa va unida a la otra. Tengo tranquilidad en algunas partes de mi vida y mucha intranquilidad en otras, pero espero recuperar pronto lo cotidiano y seguir adelante, que seguir en linea recta no significa ir hacia atrás. Creo yo.
Un beso.

Isabel dijo...

Cecilia,es verdad que se valora más pero también olvidamos muy pronto lo que vale.Un beso,amiga.

Emig,de eso se trata, de tener en cuenta todo eso que no vemos pero nos afecta cuando lo sentimos.No lo olvidemos.Un abrazo fuerte.


Azuquita,ir en linea recta es avanzar,amiga,no hay mayor deseo que ése cuando las cosas no están como queremos que estén.Avanzar hacia la calma y retomar nuestra vida serena.Que tengas suerte y la recuperes pronto.Mi ánimo,amiga.