18 de noviembre de 2008

Don´t stop dancing

Desde muy pequeña siempre he sentido debilidad por la música, tanto que cuando tenía la más mínima ocasión encendía mi “tocadiscos” y me podía pasar horas escuchando mis singles y “elepés” preferidos.



Podía con todo, y más aún, incluso con la radio y los programas musicales de la época, en los que pasabas más tiempo escuchando sus dedicatorias que su música, en realidad.



Pero sentía tal atracción por ella que, en cuanto se editaba algún vinilo que me gustara, reunía el dinero suficiente y no tardaba demasiado en comprarlo.



A mis padres les preocupaba bastante que me pasara las horas encerrada en mi habitación, simplemente oyendo música; no les parecía muy normal, pensaban que era mucho mejor,y más saludable, salir con mis amigas y divertirme.
Tal vez se imaginaban que lo hacía porque, posiblemente, no tuviera mejores planes y estuviera aburrida; cuando en verdad disfrutaba más intensamente con “mi música” que algunas otras veces con mis amigos.




Cuando la ocasión se presentaba, también me gustaba compartirla; por suerte tuve una amiga en mi adolescencia que aún era más fanática que yo, así que no puedo negar que nos pasábamos horas sacándole partido y diversión a nuestra discografía en común; aunque, a menudo,se nos hacía demasiado corto ese tiempo.



Ya en mi infancia, sobre todo en las fiestas familiares, siempre estaba dispuesta a montar números musicales con alguna de las canciones que sonaban por aquel entonces.
No os podéis imaginar cuánto disfruté con aquellas interpretaciones desastrosas e infantiles que, como se podrán suponer, mi familia tuvo que sobrellevar, pacientemente, lo mejor que pudo.
Colarme un rato, cuando me lo permitían, en los guateques que organizaban mis primos, bastante mayores que yo, era otro momento mágico y único; algunas veces me dejaban sustituir al chico que ponía los discos.



Durante esos instantes me sentía en una nube, tan sólo estaba pendiente que la aguja no saltara demasiado sobre el vinilo y tener preparado, con rapidez, el siguiente tema musical, principalmente para que no decayera el baile en la fiesta.
Ahora, mirándolo desde la perspectiva actual, creo que la música y yo siempre hemos ido de la mano, siempre disfrutando con ella y gracias a ella; quizás porque mi padre, desde muy pequeña, siempre me cantó para dormir, para jugar, para entretenerme y probablemente acabó aficionándome a ella.



Así que todas estas canciones forman ya parte de mi vida.
Mi amigo de blog,
Jhwh, el otro día me hizo recordar toda esta época, tan infinitamente feliz.



Así que con esta entrada de hoy le doy, de alguna manera, las gracias por ello.
Me ha venido especialmente bien volver a reencontrarme con estas viejas canciones de tiempos felices;aunque mis gustos hayan, hoy, cambiado casi tanto como yo a través de los años..

10 comentarios:

Cecilia Alameda Sol dijo...

Caray, cuánto me gustan todaslas canciones que has puesto. Los Bravos eran una pasión para mí, aunque cuando yo los conocí ya se estaban separando.
Recuerdan mis hermanas que yo estudiaba con los 40. Ellas también eran musiqueras pero yo las ganaba.
A mí me siguen gustando las canciones de entonces, y aún algunas que entonces no me gustaban tanto.

Cecilia Alameda Sol dijo...

Voy a buscar canciones de América, de ese grupo que no´he vuelto a oír mencionar nunca. Yo tenía un disco de vinilo que ponía repetidas veces. Y ahora lo recuerdo con tu canción.

almena dijo...

ay!
que creo que somos de la misma época...
:)
he disfrutado un montón

Besos!

Isabel dijo...

Cecilia,incluso ahora,cuando mi hija escucha "los 40" me parece que el tiempo no ha pasado para mi; aún sigo con las mismas ganas de escuchar música y sigo rodeándome de ella como en mis viejos(¿o jóvenes?)tiempos.
La música es tan útil,amiga;sirve para compensarnos,¿verdad?
Un besazo con ritmo.:-)

Almena,entonces imagino que habrás recordado también,al escuchar estos temas escogidos,algunas de las canciones de tu vida,estoy segura;porque la memoria nos transporta con rapidez hacia donde queremos,amiga.
Espero que sigas disfrutando,no sólo con viejos temas,sino con todo lo que nos queda aún por escuchar.Un besazo.:-)

Ligia dijo...

La música... no me extraña que sintieras todo lo que dices, porque llega al alma. Con la edad los gustos van cambiando, aunque yo creo que mi "estilo" de música poco ha cambiado. La yenka, qué tiempos...

Olga* dijo...

Sabes? alguna cancion qe has puesto, la he bailado en mi escuela.

:)

Sol dijo...

La musica definitivamente
te alegra el alma, el espiritu todooo
amo la musica es parte de mi dia entero

besos

JHWH dijo...

Sorprendido y maravillado me has,…
¡pero que buen rato he pasado!
-Eres una “pincha” de tomo y lomo-.

Gracias amiga por hacerme llegar esa felicidad y de esta manera.
Bsos -a espuertas-.

http://es.youtube.com/watch?v=RsfFgQaUzmA&feature=related

Estrella Altair dijo...

Isa.. que linda entrada, gracias por ella, por recordar estas canciones y es que te entiendo perfectamente, me vuelvo a sentir con ganas de volver a sentir como entonces, que narices!!! el paso del tiempo no te hace ... envejecer en ese sentido, la música te trasnporta y te vuelve a hacer vivir cosas olvidadas, y todas las nuevas descubiertas, y a rescatar que esta vida merece la pena vivirla cada segundo, cada minuto, cada día, sin desperdiciar nada.
Un beso muy fuerte

Isabel dijo...

Ligia,la música ,como algunas otras cosas que valoramos, no cambia el efecto que sigue provocándonos.Besotes,amiga.

Olga,pues me temo que todas las que yo he bailado sigo bailándolas,aunque sea en la intimidad de mi casa jaja,pero es que el espíritu sigue, por suerte, aún vivo,amiga. :-)

Sol,pues en ese caso ya somos ,como dice la canción, "mucho más que dos" Abrazos.:-)

Jhwh,jaja,bueno darle marcha al "body" nunca está de más,que digo yo...:-))
¿Sabes?Aún conservo,de mi adolescencia,incluso un vinilo de color rojo con los éxitos del año.
Madre mía, sí que me gustaba la música y bailar,ya que me tocó toda la época de la música disco de lleno;ahora ya estoy más modosita respecto al baile jeje.
Un beso y me alegra que te hayas divertido un poco.Me he reido mucho con el enlace,jaja;casi me veía reflejada. ;-)
Besitos.

Estrella,pues justo esa sensación es lo que más sigo valorando del poder de la música,que vuelve a removernos las ganas de casi todo
¿Y quién se aguanta?... ;-)
Un fuerte abrazo,amiga.Gracias.