12 de noviembre de 2008

Mi cariño responde...

Ser consciente de que el fin de la vida puede estar más cerca, mientras todo cuanto amas y sientes continúa intensamente vivo, no puede ser nunca fácil ni justo.

¿Cómo saber si son suficientes los amaneceres vividos, bastantes los abrazos sentidos, o demasiados los deseos por realizar?

¿Dónde reclamar cuando el imprevisto desorden de los sumandos altera, prematuramente, el producto?
¿Cómo detener el tiempo antes de que cometa un irrecuperable error?
¿Cuándo es el momento adecuado para comprender lo que no es aceptable?
¿Cómo controlar el inmenso sentimiento de impotencia que siento?...

Amigo del alma, no sé responder a esto…

Imagen:Jamila

15 comentarios:

almena dijo...

Creo que la razón no tiene respuestas para tan profundas preguntas...
quizá sólo escuchar la respuesta del corazón

;)

¡seguro que él sí la tiene!

;)

Yeli dijo...

Preguntas profundas que estremecen el interior y revuelcan la calma... sin embargo, con "estar" para un amigo ya hay una demostración de amor que alivia la ansiedad ante la incertidumbre.
Un abrazo
Yeli

LlunA dijo...

Las eternas preguntas sin respuesta. El camino de la vida es tal vez nuestra única respuesta, o el que siembra a cada paso más preguntas...
Simplemente hay que vivir hasta que al caprichoso tiempo se le agoten las pilas, las fuerzas, hasta que paren las agujas...

Un fuerte abrazo

Sol dijo...

fuertes preguntas dificil respuestas
a vivir la vida

besos y abrazo

adios

Ligia dijo...

¡Qué difícil, Isabel! Si supiéramos el día exacto de nuestra marcha, tal vez podríamos hacer muchas cosas que soñamos. Si supiéramos lo que debemos evitar para no caer en el camino... pero quizás es mejor así, aunque pensarlo nos produzca impotencia. Hay quien opina que todo está escrito y nuestro destino ya tiene "destino". Besos

Pasajeroeneltiempo dijo...

¿QUÉ ES LA POESÍA?

La poesía es la expresión de los más excelsos sentimientos, utilizando el vehículo de las palabras para describir las impresiones más profundas que un ser humano pueda captar en la naturaleza, en la vida, en las personas, en las relaciones, en el amor. En definitiva en la creación.

El poeta crea de la nada y con su varita mágica va despertando sentimientos dormidos y generando vida en todas las manifestaciones de la naturaleza.

El poeta tiene el don de otear, y percibir las cualidades de las cosas con visores especiales y nos trasladan a su universo con la armonía y el embrujo de sus palabras.

El poeta en un conocedor del valor, el énfasis y la danza que las palabras poseen.

El poeta hace que cobren vida impresiones, emociones, pasiones, y demás cualidades que integran al ser humano.

El poeta, cuando crea ya no le pertenece su obra. Se le ha dejado escudriñar en el mundo profundo y mágico de la vida para cantar y alabar con su canto a la naturaleza y así narrar la grandeza de la creación. Se puede beneficiar de la sabiduría que ha descubierto en su canto, pero el canto pertenece al dador de la vida.

El poeta ha sido un instrumento y se ha beneficiado del canto que sale de sus entrañas, pero se tiene que desapegar del fruto de su inspiración. Pertenece a la Humanidad.

El poeta cuando crea, se está maravillando de su obra. Porque no es él quien crea. Se le está haciendo partícipe del acto en si de la creación. Y es por ello bienaventurado.

El poeta cuando crea, está dando generosamente, como da el árbol su fruto, como da el mar su grandiosidad, como dan los pájaros su canto, como dan las flores su olor y belleza, como dan las estrellas su eterno titilar, para deleite de la obra cumbre de la creación, el ser humano. Y cuando están dando están recibiendo inspiración. Y son ellos los afortunados de esa experiencia.

El poeta es la poesía personificada. Ya no podrá ignorar su condición. Necesitará hacer poesía para poder vivir. Será un esclavo de la poesía. Al final respirará poesía y se habrá dado cuenta de que esta vida es poesía.

Liberemos al poeta que todos llevamos dentro y volemos cielos abiertos, gritando nuestra condición de seres humanos impregnados de poesía.

Fernando García Muñoz

María dijo...

Preguntas profundas y que llegan al alma pero que no encuentran respuestas, preguntas que nos cuestionamos a veces y que no encontramos el camino de la respuesta, sólo lágrimas y debilidad, mucha debilidad.

Un beso desde mi alma.

Gwynette dijo...

Yo tampoco Isabel, y es una pregunta que me hago a menudo. Y lo encuentro injusto, muy injusto !..queda tanto por ver, tantísimo por aprender...

Besitos

Isabel dijo...

Almena,es la única respuesta que nunca queda en silencio,amiga,la del corazón.Un fuerte abrazo.

Yeli,gracias por dejarme tan amables palabras,que son ciertas,muy ciertas; incluso hay ocasiones en las que quiseras estar aún mas cerca y no puedes.De corazón a corazón no queda distancia alguna.Un beso.

Rocio,y si ese camino sabes que puede ser corto,¿cómo vivirlo?Un entrañable abrazo,amiga.

Sol,a veces no se puede vivir la vida tal cual la quisiéramos;a veces el reloj te cita a una hora cercana y hay que saber vivir a contrareloj.Gracias por pasar y decirme lo que piensas.Un abrazo.

Ligia,es un error,a veces, pensar que si supiéramos que el final está próximo sabríamos qué hacer; la cuestión no es qué deseamos hacer,sino qué podemos en realidad.Un gran beso,amiga.

Fernando,te agradezco tu hermoso texto y que hayas decidido detenerte en este lugar.Eres bienvenido siempre.Mi abrazo.

María,hay situaciones en las que pensamos que seremos débiles y,sin embargo, nos desarrollan las mejores capacidades que tenemos como ser humano.Me alegra leer por aquí tus palabras,amiga.Gracias por ellas.

Gwynette,si piensas lo mismo que yo al respecto es porque probablemente también debes haber sentido en algún momento la misma impotencia,¿verdad?Todo lo que queda fuera de nuestras posibilidades nos hace sentir injustamente mal.Mi cariño,amiga.Besos.

thoti dijo...

.. anonadados.. impotentes ante situaciones que no controlamos y que se nos escapan absolutamente..
.. personalmente Isabel, las sufro como cualquier persona humana y sensible..
.. pero también te digo, si te soy sincero, que me ayuda mi fe.. y que todo ello, aunque teriblemente doloroso, lo veo como pasajero.. creo que la vida continua después de todo este suplicio.. creo que todo no acaba aquí y que la muerte será finalmente vencida.. y toda lágrima retirada para siempre.. pero mi fe no es demostrable matemáticamente.. mi cariño a mis amigos, creo que tampoco, pero espero que lo sientan y que les llegue..
.. feliz finde, amiga :-)

Isabel dijo...

Thoti,hemos hablado sobre este tema algunas veces y a pesar de que tú conservas tu fe y yo ando "descreída",sé reconocer que el que cariño es la mejor medicina para el alma.
Y en esto no hace falta creer sino demostrar y tú lo haces con creces.
Valoro siempre mucho tu opinión,tu apoyo y tu cariño más de una vez demostrado,ah y no olvido tu maravilloso sentido del humor,amigo.Gracias por todo,por ser como eres...
Mi abrazo más sincero. :-)

Emig dijo...

Y mira que lo he pensado desde que leí este post... pero tampoco tengo respuesta. Quizás porque no la hay desde la mente, quizás porque no existe como tampoco el recuerdo de nada. Quizás porque el alma desde su eterna presencia evoca delicia cada presente y solo desde lo silente, que es silencio del universo, se encuentra la vida que es un todo más allá de la forma. Entonces, intento vivir abriendo los otros ojos y así descubrir lo que algunos llaman el nuevo mundo, que está donde los ojos no llegan, pero sí el alma, vieja alma.

Besos amiga. A veces vivo la sensación de tropezar contra el cristal cuando me acerco a tus palabras más y más. Esto me ocurre porque aprecio a quien las escribe y no sé cómo decirlo.

LlunA dijo...

Vivir con el tiempo justo y las prisas...Intentando omitir el tiempo, que pase a su antojo y que no nos haga contar las sonrisas que nos quedan....
Un abrazo

JuanMa dijo...

Yo tampoco, Isabel.

Sólo un abrazo.

sisifo dijo...

Una existencialista como yo sólo puede hablarte de su piedra... no sé cuántas veces la subiremos para volver a verla rodar. Pero creo que lo importante es estar aquí, y subirla una o mil veces.
¿cuántos amaneceres son suficientes? supongo que los que nos da la vida, esta partida de ajedrez que no acepta tablas ni treguas.
Dicen que es mejor haber amado y perdido que no haber amado nunca (Alfred Tennyson). Es mejor amar la vida, dure lo que dure.
El resto es el absurdo.
Besos, amiga.