11 de noviembre de 2008

Un momento de locura

Una rueda de pensamientos circula por mi mente; siento un seco frenazo al recordar algo en concreto y, de repente, empiezan a llover ideas, como tortuosas gotas, que acaban dejando mi cerebro empapado en el caos.

Este potente motor que conduce mi cabeza tiene vida propia y la fuerza de un pura sangre desbocado.

Me acelera, me frena, me desvía de mi rumbo, adentrándome por lugares que ni siquiera deseo conocer.

Me empuja hacia arriba y, a continuación, me hace descender velozmente, con demasiado riesgo.
No me siento capaz de dominarlo.
Soy totalmente vulnerable, sin blandos protectores que puedan amortiguar todos mis golpes.

Este insensato conductor me tiene atrapada; está dirigiendo toda su furia contra mí, convirtiéndome en una víctima más de su temeraria conducción.
Después siento mi equipaje de sensatez desparramado por lugares inaccesibles.
No sé qué me ha pasado...
Mientras escucho una voz que dice - tranquila, no pierdas la cabeza-.


Imagen:Igor100

10 comentarios:

nadaq dijo...

...hoy entré en tu blog. Y, lo siento, Supertramp son palabras mayores...me transportaron.

Pero te leí.

...y ya no recuerdo quien cantaba.

Precioso, Isabel. Un abrazo.

Ligia dijo...

A veces es difícil dominar nuestros pensamientos y por más vueltas que le damos a la cabeza, parece que las ideas cobran vida y se asoman cuando quieren. La música ya la oí. Abrazos

JuanMa dijo...

Por lo menos tú tienes esa voz...

A mí la voz me dice: "Acelera. Acelera...".

Besos sin cabeza.

almena dijo...

Puede que sea preciso dejar al pensamiento llegar al borde del caos para retornar finalmente al orden y al control...
¡o quizá permanecer en él!

besos!

JHWH dijo...

En "Alexis o el tratado de lo inutil" Marguerite Yourcenar dice que "nada nos empuja tanto a las extravagancias del instinto como la regularidad de una vida demasiado razonable".
Bsos.

Isabel dijo...

Bea,siempre logras poner una amplia sonrisa en mi cara o emocionarme.En este caso te agradezco ambas cosas;me encanta tu manera de decir las cosas.
Como siempre,única y original.:-)
Un besazo.

Ligia,a veces pienso si es que nosotros dominamos a las ideas o ellas acaban por tomar el mando.Es difícil el autocontrol,sí;pero no imposible.Gracias por comentarme lo de la música,has sido muy amable,asi puedo saber si hay algún tipo de problema al respecto.Un abrazote grande.:-)

Juanma,nadie mejor que uno mismo para saber si debe hacer caso de esas "voces" que nos sugieren tantas cosas.. ;-)
Ah y la velocidad creo que siempre es mejor mantenerla a raya,en todos los sentidos. ;-)
Besote,amigo.

Almena,también es muy cierto lo que dices, en algunas ocasiones es, posiblemente, la mejor manera de aprender,pero yo me siento algo perdida cuando no soy capaz de dominarlo,qué quieres que te diga...Pero como bien dices en mas de una ocasion debería quedarme mejor en el caos que en la cruda realidad .;-)Un fuerte y sensato abrazo.

Jwhw,cuánta razón hay en esas palabras,amigo.En algún momento hay que distendir la cuerda y dejar que se liberen las mentes demasiado razonables.
No perder nunca el control también es una "carga" en la vida,¿a que si?.
Ser demasiado razonable y metódico le quita entusiasmo al vivir.Pero a veces hasta eso cuesta aprenderlo.Gracias por esa frase,me encanto.
Besos un poco extravagantes :-)

María dijo...

Hola Isabel:

Vengo a darte las gracias por visitar mi blog, y ¿sabes? tus palabras me han tocado el corazón, porque parece como si me hubiera estado leyendo yo misma, así me siento muchas veces, porque soy muy impulsiva, y no puedo parar mi corazón ni tampoco dejar que caigan mis lágrimas, ni tampoco dejar de decir lo que siento, no puedo retenerlo dentro de mí porque me ahogo, soy muy vulnerable y entonces pierdo el control de mis lágrimas y de mí misma.

Ha sido un placer conocer tu blog, y te doy las gracias por enlazar el mío ahora mismo lo dejo entre mis seguidores y ademas tambien entre mis 10 blogs recomendados, porque tus palabras, las de este post, me han llegado muy adentro.

Un beso enorme, bella.

Isabel dijo...

María,gracias por dejarme palabras tan amables y tan llenas de sinceridad;es un placer seguir las tuyas.Gracias por tu enlace también.Nos seguiremos de una manera especial.Un fuerte abrazo y nuevamente gracias por pasar. :-)

Emig dijo...

Creo que la voz de la razón no es la del corazón. Lo creo porque no me suena que en mi caso sean las mismas ni coincidan habitualmente. Lo que me sorprende es que no me siento aprender cuando lo que quiero que sea aparece como lo que no es y, sólo cuando vivo el silencio del sueño, no sé si piso el suelo, pero algo me dice que ni mi propio esquema me sirve para vivir... porque sólo es un esquema...

Besos decididos, Isabel.

Emig dijo...

Por cierto!! Este tema de Supertramp, es de los que suelto y permito que me lleven sin importar hacerlo con ojos o sin ellos... un placer!