15 de enero de 2009

Hojas perennes

Al igual que en el mundo de la publicidad, nuestras palabras escritas en un blog no están hechas para perdurar.
Son efímeras, apenas retenidas de un día para otro y, de alguna manera, nos sentimos inducidos a actualizarlas continuamente.
Esta necesidad de comunicar que sentimos se ve reforzada por el efecto “público” que la rodea; es evidente que obtenemos algún tipo de gratificación al recibir comentarios y reconocer que somos leídos o que, además, lo que publicamos puede importarle a alguien más que a nosotros mismos.

Escribir para uno mismo es bueno, incluso terapéutico; pero atreverse a hacerlo público es dar un gran salto a la liberación de miedos, dudas e inseguridades, incluso para despejar algunos de nuestros interrogantes.

También es cierto que sólo mostramos aquello que deseamos mostrar; sólo nosotros decidimos qué damos a conocer o cómo nos damos a conocer, qué manifestamos o qué preferimos ocultar…

En resumen, escribir un blog puede ser un espejo, un disfraz, una excusa, una liberación, una curación o, incluso, una enfermedad…
Yo aventuraría que, se trate de lo que se trate, nos resulta algo más beneficioso que perjudicial.

Las estadísticas dicen que la gran mayoría de los blogs que se inician van quedando abandonados a medida que transcurre el tiempo; supuestamente cuando han cumplido la finalidad con la que se crearon o, simplemente, la desmotivación y el cansancio pueden hacer acto de presencia por múltiples razones.

En el fondo creo que tras un blog siempre hay una finalidad o necesidad personal; escribimos por algo, es evidente; y cuando creemos conocer la razón, bien nos motiva aún más a seguir, o bien lo abandonamos para seguir saciando nuestras expectativas de otro modo o con otras cosas.

En cualquier caso sabemos que nuestras palabras son hojas caducas.
Yo siempre he sido de la opinión que lo importante no es sólo lo que hacemos, sino cuánto disfrutamos con ello.
Y yo, os lo puedo asegurar, sigo disfrutando al escribir; es más, me complace saber que, al otro lado de esta pantalla, no hay sólo fugaces lecturas sino también personas llenas de vida, sentimientos, amistad; personas con las que me siento como en casa…

Si aún sabemos disfrutar de esta singular "estación" de palabras caducas es porque entre ustedes, mis amigos, y yo hay algo más que una simple línea virtual.
Probablemente estamos transformando estas hojas, supuestamente caducas, en perennes y, además, disfrutando con ello.
Es una gran satisfacción poder descubrirlo juntos.




Imagen:MapleRose

9 comentarios:

ROSA dijo...

Me alegra que sigas ahí.
Un beso hermanita, espero que te sientas mejor.

moderato_Dos_josef dijo...

Llevo escribiendo catorce años y todavía no me he desmotivado. Lo del blog es nuevo, de apenas dos años. como tú creo que es más beneficioso que perjudicial y como tú creo que conlleva algún fin. Mi fin está claro: Escribir. Un abrazo.

Ligia dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, Isabel. Yo hasta me imagino los rostros de los que escriben, algunos dejan ver su corazón a través de sus palabras. Abrazos

Cecilia Alameda Sol dijo...

A mí me ha sorprendido lo benéfico que puede ser escribir en un blog, en el mío y en de la gente con la que me siento conectada. Los tiempos de las misivas largas se esfumaron pero ahora tenemos la posibilidad de hablar por escrito, con inmediatez, con personas que nos entienden y a quienes entendemos. Lo diferente es que no nos conocemos. Por lo menos no físicamente, porque sí que vamos conociéndonos sentimentalmente.
Es una buena idea meterse en este mundo que, añadido el efecto terapeutico de la escritura, nos da más energía que tiempo nos quita.
Un abrazo

María dijo...

Yo también estoy de acuerdo con tus palabras y es que escribir ayuda mucho interiormente, es como un desahogo emocional, como una terapia, y mucho más en un blog, que las personas pueden darte su punto de vista y te pueden ayudar, y sobre todo, una gran satisfacción el compartir, yo disfruto mucho leyendo y también aportando de mí misma.

La pena de todo ello es, como tú dices, que muchos van abandonando sus blogs, o por falta de motivación, o de tiempo, o de inspiración, o porque ya no les apetece continuar, conozco muchos blogs, que ya han dejado de pasar página, y la verdad es que da pena porque se coge afecto a las personas que escriben, aunque también, a veces, se necesita un tiempo para descansar y meditar.

Un placer estar aquí.

Un beso.

PATY dijo...

CUALQUIERA DE LOS MOTIVOS QUE NOS LLEVEN A CREAR, CONTINUAR UN BLOG... ES PSEUDOTERAPEUTICO... BIEN POR VANIDAD DE VER TUS PALABRAS REFLEJADAS YLEIDAS POR OTROS...O COMO EN MI CASO COMO UNA VIA DE ESCAPE A CIERTAS FRUSTACIONES, ALGUNAS VALNALES OTRAS MASIMPORTANTES DELDIA AIA...
EN MI VIDA, LAS PALABRAS SON MUY IMPORTANTES... SON LA BASE DE CASI CUALQUIER RELACION...
ASI QUE ME DOY GRACIAS A MI MISMA Y A OTROSAMIGOS BLOGGEROS PORCOMPARTIR LAS SUYAS CONMIGO... A VECES PUEDO GARANTIZAR QUE APRENDO Y SIENTO LO QUE LOS DEMAS QUIEREN DECIR...
GRACIAS POR TU COMENT ISABEL!!

SIEMPRE ME PEGO UNA VUELTA POR TU BLOG.
BESITOS

almena dijo...

¡Qué interesante tu visión sobre el tema!
No había reflexionado sobre ello pero creo que tienes razón.
En cualquier caso, sea cual sea la razón que nos impulsa, y sean caducas o perennes nuestras palabras, cumplen, como bien dices, quizá una función terapéutica de la que ni siquiera somos conscientes...

Un abrazo!
(no caduco)

Estrella Altair dijo...

Bueno.. Isabel, me ha gustado mucho este texto tuyo, esta reflexión y la verdad es que sea cual sea la razón, si de verdad gratifica y ayuda pues adelante.... creo que tener un grupo de amigos como el que nosotros formamos en la red, educado, sensible, cariñoso, amable, inteligente merece la pena, saber que al otro lado cuando te asomas al ordenador estan "los otros" y es un lujo, un privilegio un milagro que a mi me hace sentir bien.

Un besazo

"Gira la música", como dicen los Portugueses, que viene mas o menos a decir que me gusta.

Isabel dijo...

Hermana,gracias.Aquí sigo aguantando el temporal...disfruta tu "finde" y cuídate tu voz y tu palabra. ;-)

José, desde siempre me recuerdo escribiendo,creo que para mí es como batir mis alas.
Un beso y sigue escribiendo sin desfallecer.:-)
Un cálido abrazo.

Ligia,¿qué tendrá la escritura que podemos leer entre líneas tantas cosas...?
Un abrazo grande y felíz fin de semana,amiga.

Cecilia,creo que has dado en el clavo,lo importante es que escribir nos dé más energía,aunque nos quite tiempo.
A mí ,ya ves, me da alas,jaja,como las bebidas estimulantes. :-))
Un besote y estoy encantada de contar con tus escritos.

María,lo bueno de escribir ,ademas de todo lo que ya sabemos,es la relación que se establece con las personas;partimos de nada pero tenemos todo un camino por delante .En los blogs se cruzan caminos y lo más hermoso sería que, desde aquí se pudiera continuar en paralelo,compartiendo además de amistad el cariño logrado a través de cada palabra.
Una alegría que pases por aquí,amiga.Buen fin de semana.

Paty,no estoy de acuerdo contigo respecto a que escribir no sea terapéutico en verdad,porque lo es ciertamente.Escribir libera siempre,si es que se hace con sinceridad,con buena onda,con deseos de superación o simplemente como medio de pasar el rato.
Tiene infinitas finalidades que podemos elegir y siempre nos hacen bien.
Estoy convencida;sobre todo cuando se cuenta con el apoyo de personas tan entrañables, que llenan de amables comentarios cada escrito.Un fuerte abrazo y me alegra saludarte.Hasta pronto.:-)

Almena,amiga, creo que nos estamos "curando" muchas cosas mientras seguimos aquí felices y satisfechas de la labor compartida.Besos y disfruta tu fin de semana.

Estrella,a mí también me hace sentir bien; creo que eso es algo que todos buscamos, y encontramos, en los blogs.
¿Quién dijo que no eran positivos?;-)
Pues eso,que la "música siga girando",amiga... :-) Besotes.