13 de septiembre de 2009

Naufragios

La boca caliente del verano susurra memorias de arena que el viento va transportando grano a grano.
El pasado se mezcla con nostalgia en el aire húmedo e irrespirable de la tarde.

La soledad se convierte en un espejo que proyecta desvaídos reflejos de lo que un día fue; sin otorgarnos la posibilidad de cruzar al otro lado para atraparlo nuevamente.

Hay días que nos basta sólo con mirar la luz para saber que serán tristes.
Pero llegan, pasan, nunca se detienen; es la suerte de la melancolía.

Al igual que la alegría es fugaz y viajera.
Llega hasta nuestra orilla jugando con la marea y después se aleja, dejándonos un surco de suave dolor que desaparece como la espuma, absorbida por la arena húmeda.

Así, sin dejar huella, nadie se da cuenta que todos, alguna vez, hemos llorado frente al mar, víctimas de algún naufragio.



Intérprete: Stoa - I Wish you Could Smile

10 comentarios:

nadaq dijo...

...hay un punto de nostalgia en la pérdida del verano... el próximo queda aun tan lejos...! Pero el mar que viene y va nos recuerda los ritmos de la vida.

...me alegra mucho volverte a ver, que me sigas sorprendiendo en tu escritura...

...el verano se va pero tu vuelves, la marea sube, y yo estoy feliz.

...wow...nena, vaya foto!...un cielo de nubes rosas y un encuadre perfecto. Hermosa forma de mirar y...un pulso envidiable!

Texto, foto y música...hay algo que se te escape??

Un abrazo, querida Isabel.

Fernando dijo...

en ellos hbitamos...muchos...besos.

Iseult dijo...

Este verano me trajo una ola de naufragio personal que se ha ido retirando, y otro naufragio familiar de la que aún no nos hemos podido secar los restos de agua y sal. Nos queda la esperanza de que, como bien dices, las olas nos devuelvan los restos de los naufragios y nos permitan continuar adelante el próximo verano.

El búho rojo dijo...

Preciosa entrada querida amiga... espero que, por su denotada tristeza, sólo sea un relato de la autora... y de no ser así, que los días soleados sean más numerosos que los grises

Un beso

Ligia dijo...

Me encanta, Isabel. Te puedo asegurar que he llorado frente al mar algunas veces "mis naufragios". Lo has expresado con mucha sabiduría. Abrazos

Paloma dijo...

¡que gran verdad, todos hemos sido victimas de algún naufragio, y nos hemos sentado frente al mar a llorar como cuando de niños una ola se llevaba el frágil castillo de arena, que tanto esfuerzo nos había costado levantar!. Por suerte siempre nos queda el recuerdo de los helados, los baños en la playa...y seguimos adelante.
Bellas palabras.
Felicidades por tu precioso blog

ROSA dijo...

Mensaje en una botella para el naufrago en fin de si mismo...
Un beso hermanita

Caminante dijo...

Preciosas palabras Isabel..., supongo que la vida es más un continuo casi monótono, algo parecido a un rio, pero siempre está salpicado de esas sorpresas, de esos momentos de melancolía o felicidad..., y sí,todos hems llorado frente al mar.

Precioso.
Besos.

SOL dijo...

ME encanto tu escrito Isabel,todos alguna vez hemos sido victima de algun naufragio

besos

adios

thoti dijo...

.. preciosa y original foto..
.. (cuando el buen marino atraviesa los mares camina tan seguro en su aventura, que en realidad prefiero pensar, que no existen los naufragios)..
.. un besito.. ;-)