21 de enero de 2007

Por primera vez...


Toda la familia la miraba, mientras ella, con las lágrimas a punto de estallarle en los ojos, se despedía desde la camilla que la llevaba hacia el quirófano.

Le decían: -¡Pero si es lo mejor que te puede pasar..., mujer; no llores!
Ya le empezaban a rodar por sus mejillas algunas lágrimas mientras se perdía tras la puerta que accedía a la zona quirúrgica.

Algunos familiares lloraban, mientras otros se iban consolando ante la evidente espera de acontecimientos...
Apenas había transcurrido media hora, cuando la puerta se abrió nuevamente y salió un hombre que empujaba una pequeña cuna transparente.

Dentro, un ser menudo con un pequeñísimo gorro en la cabeza que no emitía sonido alguno.
Rápidamente la familia se arremolinó junto a ella y sólo se oyó una voz de emocionada abuela primeriza entre lágrimas secas: -¡Ay, qué ojitos más lindos tiene mi niña...!
Mientras la pequeña, que acababa de llegar al mundo, observaba a todos con los ojos muy abiertos y sin llorar.

Mientras contemplaba esta escena recordé la emoción que se siente cuando se mira la cara de un hijo por primera vez.
Nunca se olvida.

7 comentarios:

Juan Cosaco dijo...

Los hijos son la muestra más evidente del optimismo del ser humano; buena suerte para la recien llegada!!

sofia dijo...

ay, qué bonito!, leyéndote florece el instinto maternal. Ver la cara de un niño es lo mejor y si es de uno, supongo que inimaginable explicar. besitos.

el buho rojo dijo...

Un fugaz instante de eternidad... hay cosas por las que realmente merece la pena vivir, verdad???

Enhorabuena.

allen dijo...

Me encantan los niños... Mi intención siempre ha sido poder tener una familia amplia... Sueño con el día en el que tenga un hijo...

Encantado de pasear por aquí...

Candela dijo...

Pues si la emoción de mirar a tu hijo por primera vez es indescriptible, piensa cuando es tu primer nieto, de tu única hija...

Gracias por el recuerdo y la añoranza.

Un beso

Isabel dijo...

Los hijos llegan cuando el optimismo esta recién estrenado o el pesimismo agotado...
Siempre aportan vida nueva.
Gracias a todos por vuestros comentarios siempre hermosos.

elpoetadelascolinassolitarias dijo...

.. hay momentos indescriptibles en la vida.. ver a un hijo, recién nacido, es uno de esos momentos intensos, fuertes, tan tan especiales.. que como dices nunca se olvidan..