17 de enero de 2008

Mandarina azul


Nadie puede llegar a imaginar la cantidad de zumo que contiene una mandarina azul.
Nadie sabe, a ciencia cierta, cuánto tarda en elaborar su dulce contenido; pero dicen los que por suerte del destino alguna vez la probaron, que desde ese mismo instante son capaces de medir, con una precisión exacta, las horas, minutos y segundos que todavía les quedan hasta saborear su exquisito jugo una vez más.


Quienes, aún, no se hayan deleitado con su sabor no deberían dejar pasar más tiempo.



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12 comentarios:

MªValle dijo...

Es una de mis visitas obligadas casi diaria, junto a muchas otras que hago cada día, silenciosamente. Una pierde la palabra ante tantas dulzuras, ante tanta gente que escribe y se expresa bien, y una se pregunta qué pinta aquí, y no se le ocurre nada para rellenar espacios, ni propios ni ajenos...
:-((
Besos dulces, amiga

Ellay dijo...

Acabo de comprobar cómo cambia la apariencia del post según se lea en uno u otro ordenador. Me gusta más cómo lo veo en este de la ofi...
Besos mil.

Isabel dijo...

M del Valle, aunque no lo creas ,todos tenemos un granito que aportar para contribuír en algo.
Nuestras palabras siempre pueden ser importantes para alguien.Un besazo,amiga.

glauca dijo...

Tienes razón, creo que ya comienzo a medirlo :-)

Traven dijo...

¿Y dónde puedo encontrar una de esas mandarinas? Espero que su zumo sea al menos tan delicado como tus palabras.

He llegado hasta aquí desde Sarbalap y me tendrás de vuelta, me gusta tu blog.

Un beso,
P.

El búho rojo dijo...

Cierto es Isabel... en esta pequeña comunidad que visito, es paso obligado parar a tomar un poco de ese delicioso néctar.

Isabel dijo...

Glauca,entonces creo que eres de las que has probado con gusto su sabor... ;-) Un besote.

Traven,pues esa mandarina ,en concreto,la tienes justo a mano en el enlace que pongo,pero su jugo divertido,ingenioso,cambiante y dulce no lo probarás hasta que no empieces a saborear sus palabras....Gracias por las tuyas también.
Nos vemos.

Pablo,por suerte,tu también conoces esa "delicatessen",¿verdad?Me alegro,amigo,asi disfrutas tanto como yo leyéndola.Un besazo.

Le Mosquito dijo...

Je, je, je... Anda, que iba yo a marcharme a tomar café sin antes decir que sí, que esta mandarina, más que recomendable, es recomendablemente imprescindible.

Mandarina, hija ¿que no has visto que te han sacado un retrato aquí?
¡Y que guapa has salido!
:)

Mandarina azul dijo...

Isabel :)

Me daría de bofetadas por no haberme dado cuenta de estas palabras tan cariñosas que me dedicas.
Y después te daría un abrazo enorme, largo y sentido, para expresarte mi agradecimiento y a la vez mi cariño.
Te has pasado, pero me emocionas no sabes cómo...
Tú sí que eres dulce, y serena, y delicada, y tierna, inteligente, y un montón de cosas más.
Me has tocado muy dentro, niña. :)

Gracias también al resto, de corazón.

Un beso desde adentro.

:)

Isabel, espero que te guste:

http://ventanadiscretamandazul.blogspot.com/

Mandarina azul dijo...

Por no haberme dado cuenta antes de estas palabras, quería decir... si es que me he puesto hasta nerviosa... :)

Isabel dijo...

Mandarina,lo que tú vales ya lo sabemos bien los que te conocemos; yo sólo pretendía que pudieran ser muchos más los que te "saborearan",amiga.;-)
A nadie le amarga un dulce tan jugoso como el tuyo.:-)
Besitos y gracias a ti.

El Secretario dijo...

Hola Isabel.

Es cierto.
Total y mandarinamente cierto.
Azul y totalmente cierto.

Yo no paso una, sino más veces al día por esa casa.
Bueno, ahora por esas casas y esas ventanas tan discretamente acertadas que nos dedica.

Sí, yo estoy en el número 6.
En la ventana de los limones...
Por allí nos vemos.

Y por aquí nos veremos, que me guata esto; y esa música de piano tan acogedora que está sonando.

Abrazo de vecino.