11 de enero de 2008

Prenda delicada

No quiero que me laven más veces mi cerebro, no quiero perder su delicado color original.
Antes estaba lleno de colores; después de tantos lavados, me temo, que apenas soy capaz de reconocerlo.

Por suerte, al ser de buena calidad, no me encogió.
Actualmente soy consciente de que mis ideas no son las mismas, pero con el último lavado a mano, que yo misma me di, me quedaron mucho más relucientes,esponjosas y suaves.

Ahora, intento ser mucho más cuidadosa con la suciedad que me rodea; porque si algo hay que, de verdad, me importa es ser capaz de mantener mis ideas igual de claras,limpias e impecables; a pesar de todo lo que podría volver a ensuciarlo.

5 comentarios:

MªValle dijo...

Nuestras ideas van evolucionando con nosotros; decimos: "yo sigo pensando igual" o "yo sigo siendo la misma", pero no es del todo así, hemos evolucionado, consciente o inconscientemente, y con nosotros nuestras ideas, pensamientos, sentimientos..., y la mayor parte de las veces quiero creer que para bien. Hemos crecido amiga, pero la vida pasa factura y en ocasiones, más de las que quisiéramos, y eso "ensucia" las ideas y el ánimo, aunque en el fondo nos sigamos sintiendo igual.
Besos, amiga.

El búho rojo dijo...

Siempre ha sido un signo de distinción se "exclusivo", sin tener que llevar el "pret a porter"

sinónimo de personalidad cuando uno sabe que es lo que desea llevar puesto y como desea llevarlo...

Genial Post Isabel

Un beso

thoti dijo...

.. no te dejes amiga.. .. se siempre tú.. y si ves la necesidad de dar más brillo, que sea con el cariño de un tratamiento delicado, consciente y personal.. ;-)
.. besitos..

Mandarina azul dijo...

Bravo por ti, Isabel,
¡bravo bravísimo!

:) Y un fuerte abrazo.

Juan Cosaco dijo...

y cómo consigues tener las ideas tan claras...? a mi me cuesta mucho trabajo; siempre hay alguien que me hace pensar, y algo cambia.
Salud!