1 de octubre de 2008

Los años...

Antes me quitabas el pelo de mi frente, con lentitud, mientras me mirabas a los ojos, con esa fascinación que sólo conceden los años de la juventud.

Sí, lo sé; los años nos han cambiado a los dos y hablamos de nosotros sin darnos cuenta que ya lo único que hacemos es hablar de nuestros recuerdos.

Antaño nuestros planes nos retaban, las ilusiones no se olvidaban sobre la camilla, como ahora.
Nuestras conversaciones se han vuelto sosegadas, mientras nos miramos por encima de las gafas para saber que todo va bien.

El café y el periódico de las mañanas son algunas de tus rutinas; la primera de cada día es pensar que deberías levantarte más temprano para hacer todo lo que nunca pensaste realizar.
Es gracioso, podría hacer una lista de todo lo que deseabas hacer y que, ni siquiera, nunca intentaste.

Sé que me reprochas que no te presto la misma atención; y, sin embargo, no te das cuenta que mi atención es silenciosa porque ya no preciso decirte que eres el hombre de mi vida.
El aspecto de tus trajes, camisas y zapatos ya lo dicen por mí.

Qué bien aprendimos que el calor del hogar no significaba mantener la chimenea siempre encendida, ni comer caliente a diario.

El calor del hogar es poder reunir a nuestros hijos y nietos con nosotros y que el corazón nos bombee la sangre mucho más caliente y feliz.

Sabes que soy yo la que te quito las gafas,siempre a punto de caer, cuando te quedas dormido en el sillón, y te dejo sobre la mesa el libro que sostienes en tus manos, señalándote la última página leída.

Y ahora, ya ves, ahora soy yo la que te mira, con esta dulzura en los ojos que sólo pueden concederme todos estos años de amor…


Imagen:aryutolkintumi

13 comentarios:

Cecilia Alameda Sol dijo...

Me encanta cruzarme con esas parejas de ancianos que van de la mano por las calles, agarrados del brazo, que esperan juntos en la sala del ambulatorio o salen al cine los días que hay rebajas para los mayores de 65. Han conseguido quererase hasta el ocaso, y eso es un éxito del amor y de la amistad.

Emig dijo...

Isabel... me confundes hoy. Te estoy leyendo por la noche y parece que es de día... ¡estás brillante!

¡Qué bonito! Qué sutil, elegante, cierto... Lo dices y lo acercas. Lo haces real, evidente, cotidiano, agradable y sincero...

Un besazo!

Mary dijo...

UNA DULCE SEMBLANZA¡

nadaq dijo...

...me has emocionado.

Ya no puedo decir nada más.

Isabel dijo...

Cecilia,es exactamente lo que pienso yo y por eso me gusta rendirles un pequeño homenaje personal.Un beso,amiga y gracias por opinar.:-)

Emig,siempre tan amablemente excesivo,amigo;
recuerda que, al fin y al cabo,son sólo palabras y yo te agradezco de corazón que siempre me animes a seguir adelante.Un fuerte abrazo.
:-)

Mary,será que me gusta observar detalles tan pequeños,pero grandes y llenos de amor,amiga; debe ser eso.Un beso.

Bea,bueno,no he sido yo,sino tu sensibilidad,amiga;esa es innata y de pura cepa.Gracias,de verdad; a mí tampoco me importa emocionarme.De eso puedes estar segura.Un gran beso y abrazo,amiga.

JuanMa dijo...

El amor no entiende de años, Amiga.

Como Bea, me he emocionado.

Un beso fuerte.

Isabel dijo...

Querido Juanma,cuánto me gusta "verte" por aquí de vez en cuando,siempre es una alegria que la emoción sea aún contagiosa.;-)
Te dejo un beso,amigo.

Meiga en Alaska dijo...

Qué bonito relato :)

Un abrazo

El búho rojo dijo...

Sólo puedo darte mi enhorabuena, por el tu escrito y por su contenido.

Un beso

Francisco dijo...

Todavía recuerdo la primera vez que encontré este blog, me detuve mucho tiempo en el texto y la melodía del artículo donde rendias homenaje a sus 25 años de casados, esa canción (que estoy escuchando ahora)ese texto, me causaron algo similar a este.
Tenés mucha suerte supongo.

Saludos y Suerte

Isabel dijo...

Meiga,te agradezco tus palabras y he quedado encantada con el relato de tu viaje en tu blog. Eres afortunada,amiga.Un beso.:-)

Pablo,gracias,tú siempre tan amable,amigo.Besos y felíz fin de semana.

Francisco,¿sabes?,a veces no somos conscientes de todo lo bueno que tenemos alrededor,pensamos que estamos hartos y que nada es especial;sin embargo,llevas razón,somos más afortunados de lo que pensábamos,amigo.
Te agradezco tus amables palabras y me alegra que pases por aquí una vez más para compartirlas.Un abrazo grande y suerte para ti también.

zel dijo...

Ese dia debimos estar en la misma burbuja mental, yo escribí más o menos algoparecido... Cosas de la mente?

Isabel dijo...

Pues es cierto,a veces será la casualidad,pero creo que hicimos los honores al día de las personas mayores,que se celebraba el dia uno de Octubre y te puedo asegurar que lo mío sí fue pura coincidencia.Me alegro que las dos valoremos a estas personas,amiga.Un abrazo.